Submarines a pleno sol
Dro / 3 cipreses
1987
  1. Brutus.
  2. La increíble historia del camarada Vladimir.
  3. Maldito cumpleaños.
  4. La chica indigerible.
  5. Amante Bandido.
  6. Las redes de Kirchoff.
  7. Yo soy tu sombra.
  8. Paris-Dakar.

 


Brutus.

      Brutus, terror de los vecinos, 
      eres mi perro preferido. 
      ¿Qué iban a esperar de un gran danés 
      que acaba con mi sueldo cada mes? 

      Brutus, sal ya de la despensa, 
      abusas de mi condescendencia. 
      Nos has dejado a todos sin cenar 
      y nadie se ha atrevido a protestar. 

      Un perro mordedor 
      que nunca ha sido ladrador. 
      Un perro como tu 
      no ladra nunca porque, Brutus, 
      la boca siempre llena, 
      ladrar así es de mala educación. 

      Brutus, mens sana in perro sano, 
      mi esfuerzo nunca habrá sido en vano. 
      La gente te ha aprendido a respetar 
      a base de atacar y devorar. 

      Brutus prefiere carne tierna, 
      injertos de piel en muchas piernas; 
      la pantorrilla es su debilidad; 
      las traga sin apenas masticar. 
       

      Joaquín Rodríguez Fernández

La increíble historia del camarada Vladimir.

      Mi querida Nadia, 
      no he podido escribir antes. 
      Los fallos del Soyuz 
      están siendo preocupantes 
      y mi cápsula cayó 
      fuera de control, 
      en un lugar cercano a Nueva York. 

      He tenido suerte 
      porque no me ha visto nadie. 
      La liga profesional 
      está en su punto culminante, 
      y ¿Quién me iba a decir que todo Nueva York 
      iba a estar pegado al televisor? 

      Te has metido en un buen lío, 
      del que no podrás salir, 
      que la suerte te acompañe, 
      camarada Vladimir. 

      Estoy arrepentido 
      de haber sido cosmonauta. 
      En la granja de mi padre 
      siempre me han echado en falta. 
      Tendré que secuestrar un barco o un avión 
      con rumbo hacia un país del COMECOM. 

      Te has metido en un buen lío, 
      del que no podrás salir, 
      que la suerte te acompañe, 
      camarada Vladimir. 
       

      Arturo Pérez Medina

Maldito cumpleaños.

      Siempre fuiste una chica muy corriente, 
      serias depresiones al cumplir los veinte. 
      ¿Quién se iba a imaginar que tanto te iban a afectar? 

      Tu familia, de origen respetable, 
      te había regalado un descapotable. 
      Olvida tu depresión y vámonos de excursión. 

      Un Alfa-Romeo de color azul marino, 
      vas a ser la envidia de todos tus vecino. 
      Alegra un poco esa cara, has dejado a tu familia preocupada. 

      Nos metimos de repente en la autopista, 
      yo pensaba que era un fallo de mi vista. 
      Cambiaste de dirección, ¡Cuidado con ese camión! 

      ¿Qué he hecho yo para merecer esto? 
      Te has metido por el carril opuesto. 
      Si te vas a suicidar, no te quiero acompañar. 

      Mal, mal, maldito cumpleaños. 
      Mal, mal, malditos veinte años. 
      Ahora soy piloto de pruebas en una factoría de sillas de ruedas. 
      Mal, mal, maldito cumpleaños. 
      Mal, mal, malditos veinte años. 
      Ahora soy piloto de pruebas en una factoría de sillas de ruedas. 

      ...consiguieron esquivarte tres camiones, 
      el cuarto iba cargado de melocotones... 
      Me acabo de despertar, estoy en un hospital. 

      Ya me han dicho que has resultado ilesa, 
      que ha sido tu medalla de Santa Teresa. 
      Pues mira como estoy yo, parezco Tutankamón. 

      Ahora no me vengas con que estabas deprimida, 
      espera a los cuarenta si quieres ser suicida. 
      Mi prima se ha desmayado al ver que estaba aquí, totalmente escayolado. 

      Mi venganza va a ser tipo palestino. 
      He llenado mi silla de explosivos. 
      Ya sales de tu portal, prepárate para estallar. 

      Un cretino te esperaba en un Ford Fiesta, 
      me lancé desde lo alto de la cuesta... 
      ...de nuevo en el hospital, la bomba no llegó a explotar. 

      Mal, mal, maldito cumpleaños. 
      Mal, mal, malditos veinte años. 
      Ahora soy piloto de pruebas en una factoría de sillas de ruedas. 
      Mal, mal, maldito cumpleaños. 
      Mal, mal, malditos veinte años. 
      Ahora soy piloto de pruebas en una factoría de sillas de ruedas. 
       

      Joaquín Rodríguez Fernández

La chica indigerible.

      No quiero oír hablar de tus viajes por todo el continente. 
      Te ríes de la gente que es corriente. 
      Me resulta muy difícil digerir a una chica como tu. 

      Te gastas mi dinero en modelitos de Francis Montesinos 
      y tu peluquero es un cretino. 
      Me resulta muy difícil digerir a una chica como tu. 

      Me llenas el salón de feministas, bebéis de mi vermouth... 
      Me resulta muy difícil digerir a una chica como tu. 
      Me resulta muy difícil digerir a una chica como tu. 

      Aunque haya sido malo no merezco semejante penitencia, 
      vas a terminar con mi paciencia. 
      Me resulta muy difícil digerir a una chica como tu. 
       

      Joaquín Rodríguez Fernández

Amante bandido.

      Yo seré el viento que va, 
      navegaré por tu oscuridad. 

      Tú, Rocío, beso frío 
      que me quemará. 

      Seré tu amante bandido, bandido. 
      Corazón malherido. 
      Seré tu amante cautivo, cautivo. 
      Seré ah, ah. 
      Pasión privada, adorado enemigo. 
      Huracán abatido. 
      Me perderé en un momento 
      contigo. 

      Por siempre 
      seré tu héroe de amor. 
       

      Cosua/Ameli/Aldigretti/Laboca

Las redes de Kirchoff.

      Estos transistores no son como los de antes, 
      un zumbido raro toda la primera parte. 
      ¿Qué demonios ha pasado, 
      que mi Sanyo no funciona? 
      Ahora que el Madrid ganaba 
      por 3-0 al Barcelona. 

      Fuera los tornillos, ya está abierta la carcasa, 
      pero me han pillado con las manos en la masa. 
      ¿Quién me manda andar hurgando 
      en mi pobre transistor? 
      he caído como un tonto en las redes de Kirchoff. 
      En las redes de Kirchoff, en las redes de Kirchoff, 
      En las redes de Kirchoff, en las... 

      Los condensadores se han unido a las bobinas, 
      sufro en propias carnes sus descargas asesinas. 
      Estoy siendo acorralado por 200 resistencias, 
      en el mundo del amperio ya no existe la clemencia. 

      Cuando le has enfurecido, un circuito no perdona. 
      No podré volver a ver ni al Madrid ni al Barcelona. 
      ¿Quién me manda andar hurgando 
      en mi pobre transistor? 
      he caído como un tonto en las redes de Kirchoff. 
      En las redes de Kirchoff, en las redes de Kirchoff, 
      En las redes de Kirchoff, en las... 
       

      Joaquín Rodríguez Fernández

Yo soy tu sombra.

      Yo soy tu sombra, 
      donde tu vas, yo voy detrás. 
      Te seguiré de día y de noche, 
      debajo del coche, detrás de tu avión. 

      Yo seré tu sombra haya o no haya sol, 
      si tu vas a Hong-Kong, yo me iré a Hong-Kong. 
      Dirás que soy un plasta y tendrás razón. 
      Tan sólo quiero estar detrás de ti. 
      Detrás de ti. 

      Ya no soy tu sombra, 
      miraste hacia atrás, no recuerdo más. 
      Me han dicho que abriste tu bolso 
      y sacaste un revolver del cuarenta y dos. 

      Ya no seré tu sombra, haya o no haya sol. 
      Si tu vas a Hong-Kong yo no iré a Hong-Kong. 
      Diré que eres muy bestia y tendré razón. 
      Solo quería estar detrás de ti. 
      Detrás de ti. 
       

      Lou Reed

Paris-Dakar.

      Soy el hombre mas rápido del país. 
      Soy el número uno desde París. 
      En mi horóscopo dice que voy a triunfar, 
      y todos piensan que puedo ganar 
      el Paris-Dakar. 

      Un despiste lo ha echado todo a perder; 
      me he estrellado en el árbol del Teneré. 
      El horóscopo a vuelto a fracasar, 
      creo que no podré ganar 
      el Paris-Dakar. 

      Dos mil quinientos nativos 
      vienen chillando hacia mí: 
      tronché su árbol sagrado, 
      creo que voy a morir. 

      Era el hombre mas rápido del país. 
      Era el número uno desde París. 
      Ahora me van a cocinar y a devorar; 
      Esta no es manera de acabar 
      el Paris-Dakar. 
       

      Joaquín Rodríguez Fernández

        Para ir directamente a otro disco:

         


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