Sangre en el museo de cera
Tic tac / Lollipop
1982
  1. Sangre en el museo de cera.
  2. Pasión por los decibelios.
  3. Venganza.
  4. Gammaglobulina.

 


Sangre en el museo de cera. 

      Algo muy extraño esta ocurriendo, 
      desde aquí me llega el olor a muerto. 
      Han acordonado Recoletos, 
      ¡La Plaza de Colón está llena de esqueletos! 

      Hay sangre en el museo de cera, 
      nadie se a atrevido a entrar. 
      Hay sangre en el museo de cera, 
      nadie se a atrevido a entrar. 
      ¡Nadie se ha atrevido a entrar! 

      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 

      Todos los muñecos se han vuelto locos, 
      se matan entre ellos con objetos rotos. 
      Los hombres que están fuera lanzan dardos de estricnina, 
      pero nada les afecta porque son de parafina. 

      Hay sangre en el museo de cera, 
      nadie se a atrevido a entrar. 
      Hay sangre en el museo de cera, 
      nadie se a atrevido a entrar. 
      ¡Nadie se ha atrevido a entrar! 

      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
       

      Joaquín Rodríguez

Pasión por los decibelios.

      El silencio que tienes que aguantar 
      te devora y tienes que gritar. 
      Tienes que hacerlo. No hay mas remedio. 

      Necesitas ruido para vivir, 
      decibelios para llegar al fin. 
      Eres adicto al decibelio. 

      Jamás es suficiente, no puedes apreciar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      Te pegas con la gente para poder saltar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 

      Se convierte todo en una obsesión 
      intentando combatir el horror 
      de aquel silencio, aquel infierno. 

      Por la calle vas buscando algún bar, 
      algún sitio donde puedas estar 
      desde las doce, toda la noche. 

      Jamás es suficiente, no puedes apreciar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      Te pegas con la gente para poder saltar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar... 
       

      Arturo Pérez

Venganza.

      A finales del siglo XVI, 
      el rey Felipe no sale de su habitación. 
      Algo trama, no saben lo que es, 
      y Jaime Peñafiel consigue la información. 

      Felipe II, ¿Qué te propones? 
      Felipe II ¡Que aún no hay aviones! 
      Felipe II, ¿Qué te propones? 
      Felipe II ¡Que aún no hay aviones! 

      Hay cien barcos que esperan la ocasión 
      de invadir y dominar las islas británicas. 
      Todos piensan que nada fallará. 
      En Inglaterra hay muchas caras pálidas. 

      La reina inglesa nos ha provocado, 
      no irá a Benidorm este verano. 
      Todos, todos, todos, todos, todos, todos 
      quieren ¡Venganza! ¡Venganza! ¡Venganza! 

      La Armada Invencible es invencible, 
      Felipe II es indestructible. 

      Al final se da la orden de partir, 
      les espera una muerte trágica. 
      Los radares les van a descubrir, 
      no quedan pilas en la varita mágica. 

      Viene, viene, viene, viene, viene una tormenta. 
      Viene, viene, viene, viene, viene un maremoto. 
      Viene, viene, viene, viene, viene una tormenta. 
      Viene, viene, viene, viene, viene un maremoto. 

      Marejada variable fuerza seis, 
      arreciando a fuerte marejada. 
      Se han hundido a 1.200 pies, 
      en el agua no ha quedado nada. 

      La Armada Invencible está sumergida, 
      Medina Sidonea se quita la vida. 
      Todos, todos, todos, todos, todos, todos 
      quieren ¡Venganza! ¡Venganza! ¡Venganza! 

      Felipe II está en un convento... 
      El no envió sus naves contra los elementos... 

      ¡Venganza! ¡Venganza! ¡Venganza! 
      ¡Venganza! ¡Venganza! ¡Venganza! 
       

      Joaquín Rodríguez

Gammaglobulina. 

      Tengo un frasco en mi cocina, 
      es de gammaglobulina. 
      Lleva siglos en un táper 
      y quieren tirarlo al váter. 

      He experimentado tres semanas, 
      solamente han muerto diecisiete ranas 
      he decidido llenar mi piscina 
      para tener mucha gammaglobulina. 

      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 
      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 

      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 
      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 

      Se lo he inyectado al canario 
      y se ha tragado un armario. 
      Si funciona con humanos 
      tendré el mundo en mis manos. 

      Los glóbulos rojos se pondrán contentos 
      al ver que han llegado los salvamentos. 
      La sangre azul se pondrá colorada, 
      con gammaglobulina vitaminada. 

      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 
      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 
       

      Joaquín Rodríguez

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