LOS NIKIS
Como en una Tómbola.
Suponemos
que a estas alturas no hay nadie que no sepa lo del nuevo disco de Los
Nikis, bueno, pues por si alguien aún no se ha enterado, nos
adelantamos a los miles de intervius que sobre la gesta seguramente
se publicarán. Señores, vuelven Los Nikis o, mejor dicho,
no se han ido nunca o, mejor todavía, Los Nikis están
aquí para quedarse. Pasen y vean como son. Joaquín y Emilio,
concretamente.
Emilio:
¡Qué
buenos están estos pinchos de tortilla!
Mondo Brutto: ¿Qué, te gustan? Pues así, satisfecho,
cuéntanos cómo empezasteis con todo esto, para situarnos.
Joaquín: ja, ja, ja, Emilio cuando terminó 6º
de piano y 4º de armonía, se juntó conmigo... lo
contamos siempre, eso de que nos sorteamos los instrumentos. A Emilio
le tocó la guitarra...
E: Sí, me tocó la guitarra, lo que pasa es que
luego Arturo tocaba infinitamente mejor que yo, además
yo me perdía con la batería, así que me pusieron
a cantar y... Había cantado en la escolanía de los Jesuitas
y lo sigo arrastrando...
J: De ahí ese chorro de voz.
M.B.: Entonces tú corroboras esa teoría de que el cantante
canta porque no sabe tocar ningún instrumento...
J:
Si, es cierta, es cierta.
E:
La guitarra la toco mal, pero la toco, pero es que canto porque soy
un cantante cojonudo.
J: En realidad Emilio es un poliinstrumentista, pero prefiere
cantar.
E:
Oye, qué pasa ¿tenéis algo en contra de mi voz?
M.B.
(con la boca llena): No, no, al contrario, nos encantaba que cantaras
en castellano y que, encima, se te entendieran las letras.
E:
Y eso que yo hablo 150.000 veces mejor inglés que todos los
malpelandruscos que hay ahora que cantan en inglés. Bueno, pues
eso, después de sortear los instrumentos, tuvimos que aprender
a tocarlos.
J:
Había un guitarrista inicial que se llamaba Santi y era
el único que sabía tocar algo.
E:
Bueno, al principio estábamos Santi, tú y yo, luego vino
Rafa.
J:
Santi tocaba muy bien la guitarra y se la ponía fortísima
y era el típico guitarra solista que luego, en cuanto se fue
a Estados Unidos a aprender inglés, en cuanto volvió no
encontró no sitio ni grupo. Entonces Emilio y yo nos sorteamos
el bajo y la guitarra. Luego Emilio, como era incapaz, pues se dedicó
a cantar y buscamos un batería porque ninguno queríamos
serlo, pues la batería era lo más caro, llamamos a Rafa
y le dijimos: «Rafa, tío, vente que hemos hecho un grupo y
tú tocas la batería».
E:
Luego hicimos lo mismo con Arturo porque ya tenía la guitarra.
M.B.:
Y luego grabasteis la mítica maqueta.
J:
Si, grabamos una casete en casa que le mandamos a Ordovás
y a Abitbol, recuerdo que volví de un viaje con el colegio
y Rafa me llamó y me dijo «tío he ido a Onda 2 y me
han puesto la cinta» Yo no me lo creía.
M.B.:
Abitbol hablaba maravillas de vosotros...
J:
Bueno, es que había menos competencia que ahora.
E:
La primera crítica de Abitbol me acuerdo que fue después
de un concierto que tocamos con Nacha Pop...
J:
No, no tocábamos con Nacha Pop, estábamos de teloneros
de Nacha Pop.
E:
Nos dijo: «Nikis sois absurdos» y yo me quedé acojonado
y digo ¡coño, será bueno o malo! Y el dice «como
los Hermanos Marx que también eran absurdos».
M.B.:
Y a partir de ahí, a triunfar.
J:
La verdad es que había entonces ocho grupos y era más
fácil. En Mayo del 80 tocamos por primera vez en Madrid capital,
porque nosotros somos del extrarradio y no de Algete, sino de Santo
Domingo, que es como más pijo. Porque nosotros en el fondo somos
pijos.
E:
Y yo ahora tengo un Audi.
M.B.:
Eso ya se lo he dicho yo a mis compañeros ¿a que aparece
Emilio en un Audi y plateado?
E:
Es azul y vendo relojes de Walt Disney.
M.B.:
Vaya, así que eres ejecutivo de Walt Disney.
E:
No, ojalá, vendo relojes de Walt Disney...
M.B.:
O sea, como un viajante.
E:
Soy director comercial.
M.B.:
¿De quién fue idea el nombre de Los Nikis?
J:
De un amigo nuestro que se llama Kike, que es el protagonista
de «Enrique el ultrasur», porque es casi ultrasur y además
ejecutivo de Cepsa. Date cuenta de que teníamos 16 años,
y a esa edad ¿cómo le llamas a un grupo? Pues Parchís,
Botones o Los Nikis.
M.B.:
Pero esto es como el Rey Midas, todos habéis acabado de ejecutivos
y ricos...
E: Hombre, no tanto como vosotros, pero...
J:
Lo que pasa es que nosotros todo lo serios que somos en nuestros trabajos
ha sido lo poco serios que somos musicalmente.
E:
Yo fui a Estados Unidos a dar el callo, no como vosotros que os podéis
permitir ir de vacaciones.
M.B.:
¿Qué solíais escuchar en vuestra primera época?
J:
Buzzcocks, Undertones, Ramones... es decir, lo
típico que dice todo el mundo que fue lo primero que se compró,
todo menos Secretos, Mamá...
M.B.:
¿Cómo eran vuestras relaciones con otros grupos de aquellos
tiempos?
E:
Allí se conocía todo el mundo, a lo mejor estabas hablando
con uno y te decía «voy a tocar con mi hermano y con nosequién
y se va a llamar Parálisis Permanente» y luego ¡riasca!
Parálisis Permanente. Era muy chulo, porque íbamos
a ver a gente tocar al El Jardín o a ver a gente a tocar
al Jardín y de ahí salieron un montón de grupos...
Johnny y yo salíamos mucho, pero al día siguiente
hacíamos cosas muy distintas, o sea que no estábamos siempre
en la Movida.
J:
Si es que los del público todos tocaban... Pero había
grupos, como Mamá, a los que insultábamos en la radio.
E:
A mí todos los grupos me caían bien menos Circulo Vicioso,
unos malagueños que iban de estrella y que nos querían
quitar el camerino, nos trataron muy mal y eso que eran los teloneros.
J:
Nosotros teníamos buenos amigos gallegos, Aerolíneas
o Siniestro Total... aunque ya sé que os metéis
con ellos. Además nos gustan mucho, aunque a veces caen en eso
de «qué cachondos» que también caemos nosotros, sus canciones
son como las nuestras pero diciendo tacos. Eran menos pijos que nosotros.
M.B.:
O sea, que os reconocéis pijos.
J:
Claro, totalmente, pero los instrumentos nos los compramos a golpe de
calcetín, porque precisamente por el hecho de ser pijos a nuestros
padres les horrorizaba todo este asunto.
E:
Yo prefiero que me llamen pijo a a que llamen muerto de hambre. (estamos
seguros de que lo que quería decir Emilio es que había
cenado bien). Es muy gracioso la gente que va de «superunderground»
y luego está deseando comprarse un Porsche.
J:
Y seguimos siendo igual de pijos...
E:
Nos gustan por ejemplo las televisiones Sony, los altavoces Bosé,
nos encanta todo lo que vemos en esta oficina. Nosotros no somos pijos,
nos gustaría ser como los de «Mondo Brutto».
M.B.:
Y ya que habláis de «Mondo Brutto», ¿qué os parece
como revista?
J:
El fan de «Mondo Brutto» soy yo.
E:
A mi, de momento, me ha enseñado lo que es un fanzine. Por lo
menos de presentación... Después de siete años,
ha sido mi primer contacto con un fanzine.
J:
Pero es muy lujoso para ser un fanzine, ¿no?
E:
Muy pijo.
J:
Todos los fanzines son en blanco y negro menos los pijos, que los hacen
en color. Pero como ponéis a caldo a todo el mundo, es un honor
que nos pongáis bien a nosotros.
E:
Yo siempre he oído a Joaquín hablar bien de «Mondo
Brutto».
M.B.:
¿Qué recuerdos tenéis de los locales de la Movida?
E:
Estaba Lorenzo, que luego llevó Rockola y luego
la sala Morasol o la Universal, era el que tenía
el foco de la sala, porque no había más, eso eran «las
luces» de los conciertos.
J:
Pero ahora todo el mundo habla de Rockola como algo de la época
y fue muy posterior.
E:
El Marquee y la sala Carolina estuvieron antes que el
Rockola. Pero Rockola fue bestial, yo conseguí el carnet de Rockola...
J:
La pasión de Emilio por la música ha sido conseguir carnets
y entrar gratis a todas partes...
E:
Eso es verdad, y ahora he participado en el disco porque me invitan
a cenar en los sitios.
J:
Y si ahora hay rumores sobre conciertos nuestros, que son totalmente
falsos, es porque Emilio se dedica a prometerlos en el Moby Dick
¿no?
E:
Es que me invitan a cosas. Además, se lo prometí cuando
no estaban los siete maromos que hay ahora en la puerta.
M.B.:
¿Y como llevabais el tema de los ensayos?
J:
Pues bastante mal, no éramos como Dover, que ensayan ochenta
horas cada día, todos los días...
E:
Pero ellos tienen que ensayar porque tienen que cantar en inglés.
J:
Sí, tendrán que ensayar el doble.
E:
Y además ir a una academia primero para aprender a hablar.
J:
He dicho «my sailor is rich» y es «my taylor is rich».
M.B.:
Vosotros tocabais de Pascuas a Ramos...
J:
Sí, era como lo de los discos, que sacábamos uno y luego,
después de tres años, decíamos: «vamos a sacar
otro».
E:
Cuando nosotros empezamos no hacía falta tocar bien, porque al
público le tocaba los cojones cómo tocaras y que te equivocaras
las veces que hiciera falta. No sé ahora...
J:
Ahora son todos muy profesionales.
E:
...pero antes de irme a Estados Unidos, joder, o sonaba como en el disco
o el concierto había sido malo. Pero nosotros nunca sonamos ni
remotamente parecido a lo mal que sonaban los discos, pero sin embargo
los conciertos eran muy divertidos y lo que menos podía preocupar
era equivocarnos o no equivocarnos. Para eso está un disco.
J:
Además ahora la ente toca demasiado bien para mi gusto. Para
mí un grupo en el que tocan todos bien ya está sentenciado
de nacimiento, porque van a lucirse.
M.B:
Los Ramones dicen que cuando a un grupo le dicen que ha evolucionado
es que ya ha hecho un disco malo...
J:
Nosotros en nuestro nuevo disco casi no hemos evolucionado porque, habrán
pasado un montón de años, pero como en todo ese tiempo
no hemos tocado nada, ni hemos ido a conciertos, ni nos hemos comprado
discos apenas, ni nada, como hemos estado desconectados toalmente pues
no hay evolución ninguna...
E:
Ni arrepentimiento.
J:
...todas las canciones son iguales entre sí.
M.B:
Pero no será una continuación de «La hormigonera asesina»,
porque a nosotros ese disco...
E:
pues nuestras canciones en cualquier momento podían haber sido
del segundo disco o del cuarto, si ahora tocáramos «Camarada
Vladimir» o «Maldito cumpleaños» o cualquiera, podría
haber sido de este disco.
J:
Es que vosotros sois de los que os gustan las primeras porque tienen
mas frescura.
E:
Eso son prejuicios, porque tú coges «La fiesta medieval» y es
lo mismo que...
M.B:
No, o, porque «La hormigonera...» sonaba mas a rock bufo, más
de cachondeo, sobre todo por las letras.
J:
Pero al principio las letras las hacíamos así: ¿Qué
rima con «tengo un plato en mi cocina»? pues «es de gammaglobulina».
Ahora cogemos tres o cuatro rimas y elegimos la que más nos gusta.
M.B:
Insistimos en que en canciones como «Venganza» la letra está
un poquito pensada.
E:
Sí, os gustan cosas tipo «Negocio sucio» o «Venganza»,
donde hay cierta crítica, pero a ver si os voy a cantar en inglés
y me quedo más a gusto que un arbusto. En el nuevo hay letras
ácidas, aunque no con vuestra acidez, pero igual a más
de uno le sientan mal, como siempre, pero no están hechas para
esto.
J:
¡Cómo que no! Si a alguien le sientan mal, pues que se
joda. Las letras son de tonterías, como siempre. Todo el mundo
hace canciones de amor ¿no?...
E:
No hables de las letras, no seas coñazo. Además, yo no
creo que tú te hayas sentado a pensar «a ver que digo en
esta canción».
J:
Sí, yo expreso mis sentimientos, tío.
E:
Qué mentiroso.
M.B.:
Vuestras letras marcaban la diferencia...
J:
Marcaban la diferencia entre una canción y otra, porque la música
era toda igual. Y sí, posiblemente haya caído en el cachondeo
alguna vez, aunque a mí me gustan las letras de «La hormigonera...»
M.B.:
Y la portada también era bastante tuna.
J:
Pues a mí me parecían más chistosas las primeras.
M.B.:
¿Os gustan las portadas de vuestros discos?
J:
A mí sí, sobre todo la de «La hormigonera...»
y la de «Submarines a pleno sol», por el trabajo que os
costó hacerla que casi nos asfixiamos allí en la piscina,
debajo del agua.
E:
A mí me gustan todas las letras y todas las portadas.
J:
A mí las que no me gustan son las de los dos primeros singles,
que eran las dos mejores portadas de todas, pero que luego las reeditó
Lollipop con otras espantosas. La primera, que por detrás es
como una fiesta, la hice yo y me gusta por la cantidad de horas que
le dediqué, es como la de «Negros S.A.», largas horas...
E:
A mí es que Los Nikis me encantan, entonces todo lo que hemos
hecho me gusta. Pero no hablemos más de las letras.
M.B.:
Pues entonces hablemos de las músicas.
J:
Si alguien sabe tocar la guitarra, la música es sólo coger
el «fa»...
M.B.:
¿El «fa» ? Si es que eres un Músico, al fín
y al cabo...
J:
No, porque con una guitarra eléctrica es mucho más fácil,
coges el «fa» y lo mueves parriba y pabajo, y tienes 12
posibilidades, desde el 0 hasta el 12, entonces juegas con ellas.
M.B.:
Ja, ja, ja, ¡qué bonito!
J:
Pero en realidad hasta la canción más complicada la puedes
reducir a eso, pero con Arturo, como no sabemos solfeo ni nada, pues
el lenguaje que tenemos es que cuando yo hago una canción, Arturo
dice «esta es como todas ¿no? 0-5-7» y todas
son así. Coges esas tres notas dadas, las mueves aleatoriamente
y cambias un poco la letra y puedes hacer elepés y elepés.
De hecho Arturo me lo decía el otro día, que como volvemos
a hacer canciones ponemos la churrería en marcha, porque las
hacemos como churros y son todas iguales.
M.B.:
Pero muchísimos grupos que las hacen todas iguales y ahí
están, hundidos en la miseria.
J:
Porque han tenido la mala suerte de salir en una época
en la que hay 800 grupos, como nosotros tuvimos la suerte de salir en
otra en la que sólo había 8 grupos, pues...
M.B.:
Pero siempre se consideraba a los Pegamoides y Nikis por un lado y a
los demás por otro.
E:
Pero también influía el que no nos dedicáramos
a ello, porque en aquella época te intentaba pillar cualquier
tío con dos Ferraris de una casa de discos, y nosotros sólo
queríamos hacer galas de verano para divertirnos.
J:
Y al principio éramos muy radicales y no grabábamos un
disco porque era una horterada. Entonces nadie tenía discos,
Radio Futura fueron los primeros, era algo surrealista eso de grabar
un disco.
E:
Además, si nos venían tíos de discográfica
a decir «mañana os firmamos un contrato...» le respondíamos
«oye, tío, que mañana tengo clase».
J:
Además, nosotros no nos forzábamos, como los grupos profesionales,
y hasta que no teníamos doce canciones buenas no grabábamos
otro disco. Y sólo tocábamos en Madrid y lo hacíamos
todo nosotros, como lo hemos hecho ahora, así que es una vuelta
al principio.
M.B.:
Vuestro single de debut fue uno de los primeros discos independientes
españoles.
J:
Sí, llamamos a Paco Clavel y él nos dió la dirección
de Tic-Tac en Pamplona y nosotros se la dimos a Parálisis Permanente.
M.B.:
¿Y es verdad que os teníais que ir para casa antes de
las 11 de la noche?
J:
Sí, porque el último autobús salía a esa
hora.
E:
A mi madre le horrorizaba la idea de que su hijo estuviera en un grupo
musical. No hacía nada de ilusión en mi casa.
J:
Hasta que sales en la tele.
M.B.:
¿Y cómo era vuestra relación con los fans?
J:
Pues siempre eran los mismos, era como quien va a misa, porque en Caminos
tocamos 7 veces y la gente repetía. No teníamos muchos
fans, pero los pocos que teníamos eran fieles. Ahora no lo sé,
porque la gente que ahora va a conciertos entonces estaba en la guardería.
M.B.:
Habréis tenido todo tipo de ofertas discográficas.
J:
En DRO cuando se enteraron de que íbamos a grabar nos pusieron
la alfombra roja, pero les tuvimos que explicar que queremos hacer un
disco que sea imposible comprarlo en El Corte Inglés o en la
Fnac, un disco subterráneo de vuelta a los orígenes. Así,
a quien le gusten mucho Los Nikis se tendrá que comprar sello
y sobre y a quien le gusten a medias pues que no se lo compre.
E:
Y si es posible, que el tío que lo compre mande una foto.
J:
Nosotros vamos a hacer sólo mil copias, a ver que pasa.
M.B.:
Os las van a quitar de las manos, porque hay un clamor con vosotros.
¿Os ha motivado eso para volver?
J:
No, lo cierto en que yo quería hacer cosas un poco distintas
por mi cuenta, como el Comandante Cambión, pero como ví
que la evolución era imposible, pues es mejor que volvamos como
Nikis. Yo quería meter la canción de homenaje a Tim Burton
de Spicnic, pero fue vetada por los demás, aunque a mí
a los de Spicnic nos gusta.
M.B.:
¿Cómo habéis grabado el nuevo disco?
J:
En un ocho pistas que tengo en mi casa, en el cuarto de las niñas.
Y todo, todo, hasta la distribución, lo vamos a hacer nosotros.
Así que si a alguien no le gusta, que nos eche toda la culpa
a nosotros.
E:
Sí, porque con los técnicos hemos tenido experiencias
malas. De todas formas, gracias, Joaquín, porque ese plural no
sé de dónde sale.
M.B.:
¿Y cómo se va a llamar?
J:
«Más de lo mismo» y el próximo «Más
de lo mismo 2» o «EmilioJoaquínArturo» y saldrá
Emilio en primer plano con falda y con pelos en las piernas, Arturo
con bufanda y yo con el pelo rubio.
M.B.:
¿Qué grupos actuales os gustan?
J:
Intronautas es mi único grupo favorito de los que hay ahora pero
en el concierto el público estaba sentado, con perilla, con melenas,
diciendo «jo, tío, qué guay», algo absurdo.
Pero mi grupo favorito de siempre son los Pegamoides.
E:
En la Movida por lo menos había disco, nueva ola, pero ahora
gusta Ricky Martín, la hija de Rocío o el hijo de sus
muertos.
J:
En nuestra época, si hubiese salido algún grupo cantando
en inglés hubiera sido el hazmerreír.
M.B.:
Habladnos de la autoría de las canciones.
E:
Ese es Joaquín, yo puedo decir que he colaborado en alguna canción,
pero mía no hay ninguna.
J:
Pero Arturo también componía.
E:
Pero un grupo lo componen las personas que lo forman, hombre, está
claro que la mente de todo siempre ha sido Joaquín. Pero todos
éramos amigos y lo pasábamos bien con aquello, porque
era bestial que con 18 años te metan en una furgoneta, te lleven
a un sitio a hacer lo que más te gusta y encima, te paguen.
M.B.:
¿En las giras os comportabais como un grupo de rock?
E:
Para nada, nos comportábamos como pijos.
J:
Pero luego éramos los más amigos de los técnicos
de sonido y jugábamos partidos con ellos.
E:
Y luego gente que iba de enrollada y le metía unas broncas a
los técnicos... en cambio, nosotros, les invitábamos a
cenar.
M.B.:
Como nos comentabais, os llamaban fachas ¿a santo de qué?
E:
Yo estoy comiendo.
J:
Nos da igual lo que piense la gente, si somos fachas o no, ¿qué
más dá lo que piense la gente de Los Nikis?
M.B.:
Eso, qué mas dá... lo que si sabemos es que habéis
tocado en fiestas de algún partido de centro-izquierda o más
bien de centro...
J:
Sí, hemos tocado en la campaña electoral del PSOE, ahí
está la foto. Fue en Arganda y en Aranjuez... y nos pagaron una
barbaridad, 100.000 pelas por la mañana y 100.000 por la noche
a cada uno. 100.000 pelas de hace 10 años.
E:
Yo estoy comiendo. (Risas y guiños).
M.B.:
¿Y lo de la leyenda del hijo de Leguina?
E:
¿Que había que... sodomizarlo?
J:
Pues nosotros estuvimos bailando con Leguina en persona, no con el hijo,
en el Tren de la Movida.
E:
Con Víctor Coyote...
J:
No, con Joaquín Leguina, el presidente de la Comunidad.
M.B.:
¿Pero qué hubo, algún acoso?
E:
Ja, ja, no.
J:
Yo no me acuerdo de lo que pasó ahí, porque me fui al
vagón-bar a dormir.
M.B.:
¿Pero qué pasó exactamente?
E:
Yo sólo sé que Víctor Coyote se tiró a la
secretaria de Leguina, pero...
M.B.:
Víctor Coyote... ¿Víctor Coyote? ¡No puede
ser! ¿Pero de qué Víctor Coyote estamos hablando?
J:
Oye, oye, que estos lo publican todo.
E:
¿Si?
M.B.:
Hombreee, hombreee (risas) ¿Pero por qué le dabais las
gracias al hijo de Leguina?
J:
Por dejarnos su piscina, que es donde hicimos las fotos de «Submarínes
a pleno sol».
E:
Simplemente nos bañamos en su piscina (que era de todos los madrileños).
M.B.:
¿Y eso tan bonito que os pasó en Benidorm?
J:
Que nos vetaron por la canción «No vuelvo a ir a Benidorm»
, ese con lo cual quedó demostrado que en Benidorm no tienen
mucho sentido del humor, ni en ningún sitio.
E:
Además creo que Benidorm no ha cambiado mucho. Bueno, en primer
Jávea sí tocamos, que estábamos acojonados de tocar
esa canción, porque Jávea está en Alicante también.
¿Hablamos de «Tómbola»?
M.B.:
Hablemos de la droga, mejor...
J:
Ninguno tomábamos, hemos sido pijos hasta para eso, unos pringaos.
M.B.:
¿Todos?
J:
Todos.
M.B.:
¿Y los baterías también?
J:
Hemos tenido un montón y drogas nunca. Beber sí.
M.B.:
¿Ni el Canut?
J:
¡Esto es como «Tómbola», aquí hay una encerrona!,
pero nada...
E:
Lo que sí tomaba Joaquín era «Catovit»
J:
Pero era para estudiar.
E:
No, no, a ti el «Catovit» te encantaba.
J:
No, hemos sido siempre muy paletillos, porque en aquella época
todo el mundo se drogaba.
E:
Es más, nos escandalizábamos, porque no te acostumbras
a eso de que abran una guitarra y se caiga una jeringa.
M.B.:
¿A quién, a quién?
E:
A la gente, tío, que echaba potas de colores que no son normales.
La droga, cuando eres joven, o te gusta mucho o te asusta mucho; a mime
asustaba. Luego ver a un tío tan hecho polvo como...
M.B.:
¡¿Como quién?!
E:
Como la gente que se drogaba, como Freddie Mercury o cualquiera de esos.
J:
Pero ellos quieren que digas un nombre madrileño o hispano, para
que luego nos insulten y eso.
E:
Claro, esa es su obligación pero, joder, Joaquín si «Mondo
Brutto» nos han traído y les caemos bien es porque no siempre
les seguimos la corriente.
M.B.:
Además, vosotros siempre estuvisteis un poco apartados de los
demás grupos de la época...
J:
Sí, es verdad que no pegábamos ni con cola con los demás
grupos. Nosotros no teníamos imagen, porque no nos vestíamos
de nada, salvo alguna camiseta de grupos y tal.
M.B.:
Pero tú llevabas muñequera de pinchos...
J:
¡¡¡¿Por quién me tomáis?!!!
E:
Sí que la llevabas y también camisetas de los Dead
Kennedys y de los Pistols...
J:
Eso sí, pero muñequeras de pinchos me niego a reconocerlo.
M.B.:
¿Y zapatos de Frankensteín?
E:
No, llevábamos zapatos de sordomudo (risas). Pero imperdibles,
chupas de cuero y todo eso, nada. Eso sí, nos gastábamos
un dineral en «Lacoste».
J:
El público tenía mucha más imagen que nosotros.
M.B.:
Pero, aún concediendo que no tuvierais imagen, vuestra fama de
pijos no llegada hasta «El Imperio Contraataca».
J:
Pero eso no fue culpa nuestra, fue porque la compañía
nos sacó en Los 40 Principales y llegamos hasta el número
uno, que eso se lo cuento yo a los de Iberia y alucinan.
M.B.:
¿Os consta que habéis influido a grupos como Hombres G?
J:
Los Hombres G son casi de nuestra época, porque ya tenían
un grupo punki que se llamaba Los Residuos, que era con las eses de
las «SS».
M.B.:
¿No es el grupo que sale al principio en «Sufre Mamón»?
E:
Sí, bueno, el guitarra de ellos se llamaba Pepe Punk, que era
íntimo amigo mío y era uno de los tíos más
punks que he conocido. A ellos los cambió el productor Paco Trinidad,
porque «Venecia» o «La cagaste Burt Lancaster» las tocaban en Rockola
como punk y luego las cogió Paco Trinidad y puso florecillas
o rositas por todas partes.
J:
Pero tampoco fue invento nuestro, porque hacer letras así, como
las de Los Ramones...
M.B.:
Pero en castellano no se había hecho nada parecido.
J:
Quizás las de Los Pegamoides, aunque no me acuerdo exactamente
de quién las copiamos. A lo mejor en español no lo había
hecho nadie. Lo que sí es cierto es que lo de Polanski y el
Ardor era una versión chistosilla de lo nuestro.
M.B.:
Ahora se os sigue reivindicando por todas partes: Meteosat, Spicnic,
los Fresones...
J:
Es que para un grupo nuevo empezar con canciones nuestras es lo más
aconsejable. Como lección nuestra está muy bien lo del
Fa ese parriba y pabajo. Lo que no sé es si nos podrá
imitar alguien en directo.
E:
En directo la verdad es que éramos muy buenos, los conciertos
de «Caminos», de «Rockola» eran asesinos, tío.
J:
La gente se lo pasaba bien, pero nosotros nos lo pasábamos mejor
que la gente, porque no subíamos al escenario con ataduras de
esas de que tenemos que tocar bien y tal.
E:
(en tono burlón) Ahora todo el mundo se tira al público,
tío, en eso sí que se me imita.
J:
Y no teníamos ningún tipo de pudor a la hora de parar
una canción por la mitad y empezar con la siguiente. O Emilio,
que cantaba las canciones cambiadas.
E:
Sí, yo cuando se me olvidaba una letra me ponía a saltar
y entonces Joaquín estaba atento. Me daba igual seguir una letra
de una canción.
J:
Pero es normal que ahora influyamos en otros grupos, porque es otra
cosa... Por ejemplo, Los Fresones Rebeldes si hubieran salido
en nuestra época habrían sido un grupo más, porque
a mí me recuerdan como a Los Bólidos; Los Fresones
me gustan porque me recuerdan a esa época, pero no me parecen
tan maravillosos como los están poniendo ahora. Pero en una entrevista
uno de ellos decía que su canción favorita era «Sobre
un vidrio mojado», entonces ahí ya...
E:
Es vomitiva, es que parece que las mejores canciones son las de los
perdedores (y la canta «las lágrimas tralará...»)
(llevados
por la emoción de tener a unos emocionados Nikis en nuestra casa,
les ponemos una cinta de un concierto suyo de 1981 en El Jardín,
en el que aprovechamos para engullir los piscolabis, mientras de fondo
sonaban ellos mismos).
M.B.:
¿Qué os ha parecido la cinta?
E:
Lo habéis vivido que hay diversidad de opiniones, yo me lo he
pasado bestial, no me dá nada de vergüenza haberla oído
y hay un montón de canciones que me gustaría volver a
tocar.
J:
Yo necesito un «Pancreoflat» para digerirla y creo que el nuevo
disco va a ser un éxito, porque si fuimos capaces de salir adelante
con esto...
M.B.:
¿Qué canciones os gustan más las antiguas o las
que vais a sacar ahora?
J:
Difícil pregunta... porque son idénticas.
E:
Yo voy a dar una difícil respuesta a la difícil pregunta...
dejarla en el aire. En plan pelota, las de ahora.
J:
Antes teníamos más pretensiones de hacerlo bien, ahora
es que nos da igual.
E:
Lo que está muy bien es que si había unos tíos
que hacían eso en el 80 y hoy siguen echándole morro,
queda claro que si decimos que a nosotros nos toca las narices todo
es verdad. Porque es muy fácil ir de modestia falsa y desear
que venga un tío de Hispanosecuántos con una maleta llena
de millones. (...)
E:
(otra vez): A mí me gustaría tener tanto dinero como «Mondo
Brutto», tío, pero lo veo difícil. Y digo en
la música, porque yo en mi profesión soy muy ambicioso.
A nivel de estudios, trabajo y todo contrasto una seriedad absoluta
(contrasta con el cachondeo del grupo), es decir, que yo me considero
un profesional y a Joaquín más le vale, porque si no se
le cae el avión.
J:
Yo me considero un profesional y la prueba es que estoy aquí
para contarlo. Siempre tuvimos muy claro quo no íbamos a dedicamos
a la música.
M.B.:
Ya, pero ¿por qué volvéis?
E:
¡Es que no es una vuelta, es una continuación!
J:
Lo que está claro es que por dinero no volvemos, sí no,
hubiéramos buscado una compañía. Y por popularidad
tampoco. porque no pensamos dar conciertos, ni sacar fotos en
el disco.
E:
Si tú tocas en un grupo, no es algo que de repente se te muera.
Te gusta y ya está.
J:
Además, quitando este pequeño círculo que nos tiene
como grupo de culto, si fuéramos en serio la cagaríamos.
M.B.:
Decirle al lector de «Mondo Brutto» cómo puede conseguir vuestro
nuevo disco, que os autoeditareis bajo el título de «Más
de lo mismo».
J:
No se va a vender en «El Corte Inglés» , eso está
claro. Lo vamos a vender en el apartado de correos 59505, 28080 de Madrid
(a requerimiento nuestro, lo repite más despacio: 5-9-5- ) o
al teléfono (91) 388 73 35, que tiene un niki-contestador.
E:
Pero mucho mejor escribir porque la línea va a estar colapsada
todo el rato y sería muy recomendable que mandaran una foto
J:
Y también lo vamos a vender en «Escrídíscos»,
en «Rock'N'Roll Circus» y el estand de «Mondo Brutto»
, je je, en el Festimad ese.
E:
En el Festiartistainvitado. (¡?)
M.B.:
Es como una Feria del Campo, pero alternativa.
E:
¿Cómo que alternativa? ¿Hay que llevar perilla?
M.B.:
Pues el año pasado se llevaba mucho... pero este año está
casi feo. Pero mejor hablemos de vuestro nuevo disco ¿cuántas
canciones va a tener?
J:
Trece. Hay una versión de «Mamma mía» de ABBA
y otra de «Ahora sé que me quieres» de Fórmula
V y los demás temas son todos originales e iguales entre
sí.
M.B.:
Pero son trece canciones, o sea, que no habéis metido ninguna
remezcla...
J:
¿Como Mecano? No.
M.B.:
Quien dice Mecano dice Fangoria.
E:
Hemos hecho una remezcla de la que en su día compusimos para
ABBA.
M.B.:
A conciertos no vais mucho últimamente, ¿no?
J:
No. Yo en diez años sólo he ido al concierto de Supergrass,
al de los Intronautas, al de Green Day y ya está.
E:
Yo en Estados Unidos iba a muchos y me sorprendía de que los
grupos americanos suenan todos bien, toquen donde toquen. Yo he ido
a New Orleans, que en el mismo día oyes jazz, oyes country, oyes
soul, oyes de todo.
M.B.:
¿Seguís comprando discos de vez en cuando?
J:
Emilio nunca ha comprado ningún disco.
E:
No, además en USA grababa siempre porque había 200 emisoras
de todo.
J:
De todas formas nunca hemos sido muy cultos musicalmente. Rafa era el
único que tenía muchos discos, pero Arturo, Emilio y yo...
Yo debo tener unos 30 vinilos y 40 compactos de esos de oferta.
E:
Yo fui el último en tener aparato reproductor de CD. Me lo compré
hace 6 años y lo estrené con uno de los Cramps.
M.B.:
Fuiste el penúltimo, porque nosotros el año pasado no
sabíamos ni para lo que servía. ¿Podéis
hacer una reflexión final?
E:
Que se acabe la programación de «Tómbola».
J:
Que «Tómbola» lo grabo, los jueves en «Telemadrid»,
con Cuca García Vinuessa.
M.B.:
Ah, bueno...
|