Los Nikis
Lollipop
1988
  1. La amenaza amarilla.
  2. Ernesto.
  3. Medicina nuclear.
  4. Negocios sucios.
  5. El hombre del abrigo gris.
  6. Sangre en el museo de cera.
  7. Pasión por los decibelios.
  8. Venganza.
  9. Gammaglobulina.

 


La amenaza amarilla.

      La amenaza amarilla, la amenaza amarilla, 
      la amenaza amarilla, la amenaza amarilla. 

      Los radares de Occidente 
      están detectando mucha gente, 
      nadie sabe lo que pasa, 
      ni la CIA ni la NASA. 

      Son los chinos, que se han unido, 
      y no se dan por vencidos. 
      Han saltado la Muralla, 
      se están pasando de la raya. 

      Corre hacia tu casa, 
      escóndete en tu habitación, 
      baja la persiana, 
      métete bajo el colchón. 

      Hiro Hito y Mao Tsé Tung 
      luchan por el bien común. 
      Cuando vean lo que han hecho 
      estarán muy satisfechos. 

      En la ONU están temblando, 
      ahora saben lo que está pasando: 
      mil millones de orientales 
      están rodeando las ciudades. 

      Corre hacia tu casa, 
      escóndete en tu habitación, 
      baja la persiana, 
      métete bajo el colchón. 

      La amenaza amarilla, la amenaza amarilla, 
      la amenaza amarilla, la amenaza amarilla. 
      La amenaza amarilla, la amenaza amarilla, 
      la amenaza amarilla, la amenaza amarilla.
       

      Joaquín Rodríguez.

Ernesto.

      Ernesto tiene un problema muy serio, 
      Ernesto piensa que no tiene remedio, 
      ha visitado varios médicos, 
      le dicen que no tiene solución. 

      Ernesto vive en un piso muy alto, 
      Ernesto nunca sale de su cuarto, 
      pero cuando tiene una maceta, 
      no puede resistir la tentación. 

      Ten cuidado con Ernesto, 
      te abrirá la cabeza con un tiesto. 
      Ten cuidado con Ernesto, 
      te abrirá la cabeza con un tiesto. 

      Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto... 

      La acera de Ernesto está llena de sangre, 
      hay trozos de cerebro que parecen fiambre, 
      Ernesto comprueba desde su ventana 
      que en su lanzamiento no ha habido error. 

      Hoy por la mañana he visto a Ernesto, 
      recogiendo a sus víctimas en un gran cesto, 
      y he conseguido que me confesara 
      que su próximo objetivo vas a ser tú. 

      Ten cuidado con Ernesto, 
      te abrirá la cabeza con un tiesto. 
      Ten cuidado con Ernesto, 
      te abrirá la cabeza con un tiesto. 

      Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto... 
      Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto... 
      Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto, Ernesto... 
       

      Joaquín Rodríguez

Medicina nuclear.

      Durante muchos siglos estuve en hibernación, 
      ahora me he despertado, me siento mucho mejor. 
      Prueba tú a congelarte, verás que satisfacción, 
      podría convertirte en un polo de limón. 

      Y no puede fallar, y no puede fallar, 
      ¡Medicina nuclear! ¡Medicina nuclear! 
       Y no puede fallar, y no puede fallar, 
      ¡Medicina nuclear! ¡Medicina nuclear! 
       
      Tu mente desquiciada no te deja descansar,
      Estas mal programado, tus circuitos van fatal. 
      Habrá que revisarte y buscar en tu interior:
      Descubriré tu fallo y corregiré el error. 

      Y no puede fallar, y no puede fallar, 
      ¡Medicina nuclear! ¡Medicina nuclear! 
       Y no puede fallar, y no puede fallar, 
      ¡Medicina nuclear! ¡Medicina nuclear! 
       

      Arturo Pérez

Negocios sucios. 

      Nuestros objetivos han sido un error, 
      hay que dar un giro en nuestra producción. 
      Los ejecutivos se paran a pensar, 
      esto es la locura y no se puede parar. 

      La telefonista se ha puesto a bailar 
      con un oficinista que acaba de llegar. 
      Están quemando los discos que había en el almacén. 
      Menudo disgusto, eso no se puede hacer. 

      El jefe de promoción ha pedido la dimisión; 
      ha dicho que esto no es serio, esto no puede seguir así. 
      Mientras tanto en los despachos nadie deja de saltar: 
      se han vuelto medio locos, esto va a terminar mal. 

      Es un negocio sucio, es un negocio sucio, 
      es un negocio sucio, es un negocio sucio. 

      Es un negocio sucio, es un negocio sucio, 
      es un negocio sucio, es un negocio sucio. 
       

      Arturo Pérez 

El hombre del abrigo gris.

      No queda nadie en la oscura ciudad,
      los domingueros han huído hacia el mar.
      Todos se asustan porque ha venido el
      hombre del abrigo gris.

      Tiemblo de miedo debajo del colchón,
      todos se han ido a la primera ocasión.
      Estoy asustado porque ha venido el
      hombre del abrigo gris.

      Oigo el sonido del ascensor,
      para en mi piso y se acaba el rumor,
      siento los pasos del maldito
      hombre del abrigo gris.

      Ha entrado en casa sin pararse a llamar
      entra en mi cuarto y me va a estrangular,
      siento las manos del maldito
      hombre del abrigo gris.

      Siento las manos del maldito
      hombre del abrigo gris.
      Siento las manos del maldito
      hombre del abrigo gris.
       

      (Greenfuz), Dale/Alvey (The Cramps) Versión: Joaquín Rodríguez.
       
       


Sangre en el museo de cera. 

      Algo muy extraño esta ocurriendo, 
      desde aquí me llega el olor a muerto. 
      Han acordonado Recoletos, 
      ¡La Plaza de Colón está llena de esqueletos! 

      Hay sangre en el museo de cera, 
      nadie se a atrevido a entrar. 
      Hay sangre en el museo de cera, 
      nadie se a atrevido a entrar. 
      ¡Nadie se ha atrevido a entrar! 

      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 

      Todos los muñecos se han vuelto locos, 
      se matan entre ellos con objetos rotos. 
      Los hombres que están fuera lanzan dardos de estricnina, 
      pero nada les afecta porque son de parafina. 

      Hay sangre en el museo de cera, 
      nadie se a atrevido a entrar. 
      Hay sangre en el museo de cera, 
      nadie se a atrevido a entrar. 
      ¡Nadie se ha atrevido a entrar! 

      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
      Sangre en el museo de cera. 
       

      Joaquín Rodríguez

Pasión por los decibelios.

      El silencio que tienes que aguantar 
      te devora y tienes que gritar. 
      Tienes que hacerlo. No hay mas remedio. 

      Necesitas ruido para vivir, 
      decibelios para llegar al fin. 
      Eres adicto al decibelio. 

      Jamás es suficiente, no puedes apreciar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      Te pegas con la gente para poder saltar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 

      Se convierte todo en una obsesión 
      intentando combatir el horror 
      de aquel silencio, aquel infierno. 

      Por la calle vas buscando algún bar, 
      algún sitio donde puedas estar 
      desde las doce, toda la noche. 

      Jamás es suficiente, no puedes apreciar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      Te pegas con la gente para poder saltar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar. 
      A ti los decibelios te van a asesinar... 
       

      Arturo Pérez

Venganza.

      A finales del siglo XVI, 
      el rey Felipe no sale de su habitación. 
      Algo trama, no saben lo que es, 
      y Jaime Peñafiel consigue la información. 

      Felipe II, ¿Qué te propones? 
      Felipe II ¡Que aún no hay aviones! 
      Felipe II, ¿Qué te propones? 
      Felipe II ¡Que aún no hay aviones! 

      Hay cien barcos que esperan la ocasión 
      de invadir y dominar las islas británicas. 
      Todos piensan que nada fallará. 
      En Inglaterra hay muchas caras pálidas. 

      La reina inglesa nos ha provocado, 
      no irá a Benidorm este verano. 
      Todos, todos, todos, todos, todos, todos 
      quieren ¡Venganza! ¡Venganza! ¡Venganza! 

      La Armada Invencible es invencible, 
      Felipe II es indestructible. 

      Al final se da la orden de partir, 
      les espera una muerte trágica. 
      Los radares les van a descubrir, 
      no quedan pilas en la varita mágica. 

      Viene, viene, viene, viene, viene una tormenta. 
      Viene, viene, viene, viene, viene un maremoto. 
      Viene, viene, viene, viene, viene una tormenta. 
      Viene, viene, viene, viene, viene un maremoto. 

      Marejada variable fuerza seis, 
      arreciando a fuerte marejada. 
      Se han hundido a 1.200 pies, 
      en el agua no ha quedado nada. 

      La Armada Invencible está sumergida, 
      Medina Sidonea se quita la vida. 
      Todos, todos, todos, todos, todos, todos 
      quieren ¡Venganza! ¡Venganza! ¡Venganza! 

      Felipe II está en un convento... 
      El no envió sus naves contra los elementos... 

      ¡Venganza! ¡Venganza! ¡Venganza! 
      ¡Venganza! ¡Venganza! ¡Venganza! 
       

      Joaquín Rodríguez

Gammaglobulina. 

      Tengo un frasco en mi cocina, 
      es de gammaglobulina. 
      Lleva siglos en un táper 
      y quieren tirarlo al váter. 

      He experimentado tres semanas, 
      solamente han muerto diecisiete ranas 
      he decidido llenar mi piscina 
      para tener mucha gammaglobulina. 

      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 
      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 

      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 
      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 

      Se lo he inyectado al canario 
      y se ha tragado un armario. 
      Si funciona con humanos 
      tendré el mundo en mis manos. 

      Los glóbulos rojos se pondrán contentos 
      al ver que han llegado los salvamentos. 
      La sangre azul se pondrá colorada, 
      con gammaglobulina vitaminada. 

      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 
      ¡Gammaglobulina! ¡Gammaglobulina! 
       

      Joaquín Rodríguez

          Para ir directamente a otro disco:

           


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